2 métodos para reducir la acidez de la salsa de tomate
A continuación te compartiremos 2 métodos para que puedas reducir la acidez de la salsa de tomate.
Aunque se pueden encontrar más maneras de hacer esto, en este artículo veremos solo dos maneras de reducir la acidez de la salsa de tomate cuando estamos cocinando.
Uno de los métodos más conocidos para disminuir la acidez de una salsa es añadir un poco de azúcar, y ese es el primer método de este artículo. Pero también existe otra manera de disminuir la acidez de la salsa de tomate sin usar azúcar.
Primer método
El primer método para reducir la acidez de la salsa de tomate consiste en añadirle un poco de azúcar cuando la estamos cocinando.
Y, ¿cuánto es un poco de azúcar?
Con una cucharadita es suficiente. Pero cabe aclarar un punto con respecto a este método.
Ten en cuenta que cuando utilizamos azúcar, en realidad no estamos modificando mucho la acidez de la salsa de tomate, sino que le estamos cambiando el sabor para que la acidez no se sienta tanto…
Es decir, más que disminuir la acidez, es como si la estuviéramos opacando con el sabor que aporta el azúcar.
Segundo método
El segundo método, en el que no utilizamos azúcar, se trata de añadirle un poquito de bicarbonato a la salsa durante la cocción.
Y, ¿cuánto es un poquito?
Si deseas utilizar bicarbonato para reducir la acidez de la salsa, la cantidad debe ser muy pequeña, entre un cuarto y media cucharadita está bien, depende también de la cantidad de salsa que estemos cocinando.
La diferencia entre el bicarbonato y el azúcar está en que el bicarbonato sí disminuye la acidez de la salsa, más que el azúcar, y además no altera el sabor de la misma.
Es por eso que es más recomendable utilizar el segundo método para reducir la acidez de las salsas cuando cocines. Pero puedes probar los dos y elegir el que creas que te haya funcionado mejor.


